Novena a San Charbel

Novena a San Charbel
En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en los cielos Santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria por siempre. Amén.
Ave María
Dios te salve María, llena eres de gracia; el Señor está contigo, bendita eres entre todas las mujeres, y bendito sea el fruto de tu vientre Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Padre Nuestro y Ave María (3 veces) y Gloria.
Acto de contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, me pesa de todo corazón de haber pecado, porque he merecido el infierno y perdido el cielo, y sobre todo, porque te ofendí a Ti, que eres tan bueno, y que tanto me amas y a quien yo quiero amar sobre todas las cosas. Propongo firmemente, con tu gracia enmendarme y alejarme de las ocasiones de pecar, confesarme y cumplir la penitencia. Confío me perdonarás por tu infinita misericordia. Amen.
Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo, como era en un principio, es ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Oración del perdón
Proemio
Adoración, gloria, y acción de gracias a nuestro amado Salvador Jesucristo, que concedió a su elegido San Charbel, celebrar la Eucaristía durante treinta y nueve años de vida sacerdotal, haciendo de ella el centro su vida, elevando a Ti a su País, a su Orden, a la Iglesia Universal, y a toda la humanidad.
Al Dios bondadoso a quien se debe toda gloria y honor en este día y en todos los días de nuestra vida, por los siglos de los siglos. Amén.
Sedro (cuerpo de la oración)
¡Oh! Cristo, Dios nuestro, que llamaste a San Charbel a vivir el misterio de tu Pasión y Muerte en la Cruz, y lo elevaste a Ti la noche del memorial de tu nacimiento en la tierra y de su nacimiento contigo en el cielo, quisiste con esto, Señor, que hubiera en la tierra una inmensa semejanza entre tu vida y la suya, de manera que:
Como Tú, Señor, San Charbel nació humilde y pobre en Beqaa-Kafra, aldea libanesa parecida a Belén.
Como Tú, vivió del trabajo de sus manos en su casa y en los conventos de la Orden Libanesa Maronita;
Como Tú, se retiró a la soledad de la ermita, como te retiraste al desierto para orar, ayunar, sufrir las tentaciones y triunfar;
Como Tú, cargó la cruz de la vida ascética de penitencia, de mortificación, y del dolor del silicio, ofreciendo su vida en la Eucaristía, holocausto agradable al Padre Celestial;
Como Tú, fue bajado del calvario de la vida eremítica y sepultado envuelto en su habito religioso, en el cementerio del convento de Annaya;
Como Tú, que de tu costado traspasado por La lanza, salió sangre y agua, participó, así, al trasudar su cuerpo sangre y agua, durante 65 años.
Como resplandeció Tu sepulcro con la luz de tu gloriosa resurrección, así en su tumba resplandeció una luz milagrosa.
Por Tu intercesión, cura muchos enfermos que acuden a su tumba, venidos de todas partes del mundo.
Y como San Pedro proclamó Tu resurrección, así tu Vicario el Papa Paulo VI lo declaró Santo de la Iglesia Universal, en presencia de gran cantidad de fieles venidos de todo el mundo.
Por eso, con la fragancia de este incienso que te presentamos, concédenos, Señor, rezar la misma oración que San Charbel repetía todos los días al celebrar la Eucaristía, como testimonio de su profunda unión contigo: “Señor, has unido tu divinidad con nuestra humanidad, y nuestra humanidad con tu divinidad, tu vida con nuestra vida mortal, y nuestra vida mortal con tu vida divina. Tomaste lo nuestro y nos diste lo tuyo, para vida y salvación de todos”. A Ti sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Oración diaria en honor a San Charbel
Segunda forma:
Oh Dios infinitamente Santo y Glorificado por tus Santos, tu que inspiraste al santo monje y ermitaño Charbel a vivir y a morir en perfecta semejanza con Jesús , otorgándole la fuerza de separarse del mundo a fin de hacer triunfar, en su ermita el heroísmo de las virtudes monásticas: la pobreza, la obediencia y la castidad, Te imploramos nos concedas la gracia de amarte y de servirte siguiendo su ejemplo.
Oh! Señor Todopoderoso, que manifiestas el poder de la intercesión de San Charbel con numerosas milagros y favores, concédenos la gracia …….. que nosotros te imploramos por su intercesión. Amén.
Estas oraciones se repiten durante la Novena.
Primer día
¡Oh! Milagroso San Charbel, cuyo cuerpo puro emana el perfume del cielo, ven en mi ayuda y pide a Dios, el favor y la gracia de la que tengo necesidad ……. Si es para gloria de Dios y salud de mi alma. Amén
¡Oh! San Charbel, ruega por mí.
¡Oh! Señor, Tú que has dado a San Charbel la gracia de la fe, yo te ruego me concedas por su intercesión, esta gracia divina, para vivir en el cumplimiento de tus mandamientos y de tu Evangelio. Gloria a Ti por siempre. Amén
Padre nuestro, Ave María, y Gloria
Meditación: La vida de San Charbel era tan virtuosa y el fervor de su espíritu tan grande, que todos veían en él un instrumento elegido de la gracia de Dios.
Segundo día
¡Oh! San Charbel, ¡Oh! mártir de la vida religiosa. Tú que has experimentado el sufrimiento, el Señor ha hecho de ti un faro luminoso. Recurro a ti, y pido a Dios por tu intercesión la gracia (pedir). Confío en ti. Amén
¡Oh! San Charbel, ¡Oh! Vaso de perfume, intercede por mí.
¡Oh! Dios de toda bondad, que has honrado a San Charbel otorgándole la gracia de hacer milagros, ten piedad de mí y concédeme lo que pido por su intercesión.
Gloria a Ti por siempre.
Padre nuestro, Ave María, y Gloria.
Meditación: Toda Santidad de San Charbel consiste en el amor a Jesucristo, nuestro Redentor.
Tercer día
¡Oh! Bien amado padre Charbel, tú que brillas como un astro resplandeciente en el cielo de la Iglesia, ilumina mi camino, y fortifica mi esperanza.
Te pido la gracia de ……. Intercede por mí ante el Señor crucificado, que tú has adorado continuamente. Amén
¡Oh! San Charbel, ejemplo de paciencia y de silencio, intercede por mí.
¡Oh! Señor Dios, Tú que has santificado a San Charbel y le has ayudado a llevar su cruz, otórgame la valentía de soportar las dificultades de la vida, con paciencia y abandono a Tu santa voluntad, por intercesión de San Charbel, a Ti sea la gracia por siempre. Amén
Padre nuestro, Ave María, y Gloria.
Meditación: San Charbel, cuyo espíritu fue admirablemente iluminado por el resplandor de la Eucaristía, iluminó a su vez, con su fe, a toda la Iglesia.
Cuarto día
¡Oh! Afectuoso padre San Charbel, recurro a ti con toda la confianza de mi corazón. Para que por tu poderosa intercesión delante de Dios, me concedas la gracia que te pido ……. muéstrame tu afecto una vez más.
¡Oh! San Charbel, jardín de virtudes, intercede por mí.
¡Oh! Dios, Tú que has otorgado a San Charbel la gracia de parecerse a Ti, otórgame por su ayuda, el crecer en las virtudes cristianas. Ten piedad de mí, para que pueda alabarte por siempre. Amén
Padre nuestro, Ave María, y Gloria.
Meditación: Dios llamó a San Charbel a apartarse del mundo por amor suyo y a consagrarse sólo a Él, en la austeridad y en la penitencia, y a gozar de las delicias divinas.
Quinto día
¡Oh! San Charbel, bien amado de Dios, ilumíname, ayúdame, enséñame qué hacer para agradar a Dios, apresúrate a venir en mi ayuda, ¡Oh! padre afectuoso; te ruego pidas a Dios la gracia …….
¡Oh! San Charbel, amigo del Crucificado, intercede por mí.
¡Oh! Dios, escucha mi petición por intercesión de San Charbel. Salva mi pobre corazón, y dame la paz. Calma las tribulaciones de mi alma: a Ti la alabanza por siempre. Amén
Padre nuestro, Ave María, y Gloria.
Meditación: San Charbel, pobre y humilde en la tierra, entra colmado de riquezas en el cielo, y en su honor se elevan plegarias e himnos celestiales.
Sexto día
¡Oh! San Charbel, intercesor poderoso, te pido me otorgues la gracia, de la que tengo necesidad ……. Una sola palabra tuya a Jesús, es suficiente para que Él me perdone, tenga piedad de mí, y responda a mi petición. Amén
¡Oh! San Charbel, alegría del cielo y de la tierra, intercede por mí.
¡Oh! Dios que escogiste a San Charbel para implorar nuestra causa delante de tu divino poder, otórgame por su intercesión, esta gracia (pedir), para glorificarte con él, por siempre.
Amén
Padre nuestro, Ave María, y Gloria.
Meditación: San Charbel buscaba la perfección del amor en el voto de la Pobreza que era la riqueza de su vida.
Séptimo día
¡Oh! San Charbel, bien amado de todos, y ayuda de los necesitados, tengo la firme esperanza de que por tu intercesión delante de Dios, me otorgues la gracia de la que tengo tanta necesidad ……. Amén
¡Oh! San Charbel, astro que guías a extraviados, intercede por mí.
¡Oh! Dios, mis múltiples pecados, impiden que tu gracia llegue a mí. Otórgame la gracia de la penitencia. Respóndeme por la intercesión de San Charbel. Trae la alegría a mi triste corazón, atendiendo a mi petición. Tú océano de todas las gracias. A Ti gloria y alabanza por siempre. Amén
Padre nuestro, Ave María, y Gloria.
Meditación: Dios llamó a San Charbel a vivir con Él en la soledad, en la oración, en la contemplación, y en el silencio.
Octavo día
¡Oh! San Charbel, cuando te veo de rodillas sobre un plato de cañas, o ayunando, o mortificándote, o en éxtasis delante del Señor, aumentan mi esperanza y mi fe. Te ruego que me ayudes, para que el Señor me otorgue la gracia que le solicito …….
¡Oh! San Charbel, embriagado de Dios, intercede por mí.
¡Oh! dulce Jesús, que has elevado a tu bienamado Charbel a la perfección evangélica, te suplico me otorgues la gracia de terminar mi vida según Tu voluntad. Te amo, ¡oh! Dios, mi salvador. Amén
Padre nuestro, Ave María, y Gloria.
Meditación: San Charbel brilló por su ejemplo: una vida loable y recta. Como luz del mundo iluminó a todos con el resplandor de su conducta y con el fulgor de su santidad.
Noveno día
¡Oh! padre San Charbel, aquí estoy al final de esta novena. Mi corazón se regocija mientras te hablo. Tengo plena confianza en que obtendré de Jesús ……. que he pedido por tu intercesión. Me arrepiento de mis pecados y prometo no caer más. Te pido obtener la realización de lo que he pedido por mi oración.
¡Oh! San Charbel, corona de gloria, intercede por mí.
Señor, Tú que escuchas la oración de San Charbel, y que le has otorgado la gracia de unirse a Ti, ten piedad en mi desamparo, sálvame de todas las desgracias que no puedo soportar. A Ti la gloria, la alabanza, y la acción de gracias por siempre. Amén
Padre nuestro, Ave María, y Gloria
Meditación: Toda la vida de San Charbel fue un reflejo de las excelsas virtudes de la Santísima Virgen María. Tengan devoción a la Virgen, pues ella garantiza nuestra salvación.
Letanía para invocar a San Charbel
Señor, ten piedad Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad Señor, ten piedad
Cristo, óyenos,
Cristo, escúchenos
Dios Padre Celestial Ten piedad de nosotros
Dios Hijo,. Redentor del Mundo Ten piedad de nosotros
Dios .Espíritu Santo Ten piedad de nosotros
Santísima Trinidad, un solo Dios Ten piedad de nosotros
San Charbel Ruega por nosotros
Fiel amigo de Dios Ruega por nosotros
Maravilla viva de la gracia trinitaria Ruega por nosotros
Héroe de piedad, trabajo y Amor Ruega por nosotros
Fuente pura que mitigas toda sed Ruega por nosotros
Medicina de cuerpos y almas Ruega por nosotros
Canal abundante de la misericordia divina Ruega por nosotros
Eremita, famoso por tus milagros Ruega por nosotros
Tú, que supiste renunciar a todas las riquezas de este mundo. Ruega por nosotros
Dócil cordero con un corazón lleno de compasión Ruega por nosotros
Perfume precioso que aromatiza el mundo Ruega por nosotros
Siervo del Santísimo Sacramento y la Bendita Madre de Dios Ruega por nosotros
Dador generoso, que llenas la creación con bendiciones Ruega por nosotros
Fragante incienso de los Cedros del Líbano Ruega por nosotros
Faro que ilumina la Iglesia de Dios Ruega por nosotros
Luz gloriosa, resplandeciente en tu sepulcro Ruega por nosotros
Tú que intercedes por todos, fieles e infieles Ruega por nosotros
Castidad y Obediencia sobre toda alabanza Ruega por nosotros
Amigo de niños y ancianos, pobres y ricos, justos y pecadores, sanos y enfermos Ruega por nosotros
Ejemplo de pobreza, aceptando y amando todas las privaciones. Ruega por nosotros
Voz que clama para despertar las conciencias
Corona preciosa de los Institutos religiosos. Ruega por nosotros
San Charbel, nuestro modelo y tesoro por siempre. Ruega por nosotros
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos Señor. Perdónanos Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor. Escúchanos Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros. Ten piedad de nosotros
Meditación: En el bosque de la ermita de Annaya, después de 23 años de vida eremítica, San Charbel logró, en la purificación y la espiritualización, la armonía interior de su ser.